Mi padre da de comer todos los días a los pájaros. Éstos, en agradecimiento, le están trayendo a casa la ciudad de Estocolmo. Ya casi han terminado, sólo les falta por mover el laberinto del palacio de Drottningholm y un par de suecos.
Mi padre da de comer todos los días a los pájaros. Éstos, en agradecimiento, le están trayendo a casa la ciudad de Estocolmo. Ya casi han terminado, sólo les falta por mover el laberinto del palacio de Drottningholm y un par de suecos.