Desde que Frank Sinatra llegó a casa, los vecinos nos traen pasteles cada día. La nevera está repleta. Ya no queda sitio en las alacenas. Él no los prueba y nosotros hemos dejado de hacerlo. Aunque, debido al olor, nuestro nivel de azúcar sigue subiendo.
Como no podemos deshacernos de los dulces por temor a ser [...]