Todo el mundo sabe que Mozart agotó su útimo suspiro componiendo una de las mejores obras de la humanidad, pero lo que desconoce la gran mayoría es lo que merendó el día de su muerte.
Todo el mundo sabe que Mozart agotó su útimo suspiro componiendo una de las mejores obras de la humanidad, pero lo que desconoce la gran mayoría es lo que merendó el día de su muerte.